El género es una de las corrientes fundacionales de la música electrónica moderna, aparecida a mediados de los años 1980 en Detroit, en Estados Unidos. Nacida del encuentro entre los sonidos sintéticos del electro, la herencia del funk, la synth-pop europea y las experimentaciones derivadas del house y de la música industrial, la se impuso como una música futurista, repetitiva y profundamente ligada a la cultura club. Se distingue por sus ritmos mecánicos, sus bucles hipnóticos, sus bajos electrónicos y un enfoque a menudo más minimalista y más frío que el house.
La no es un subgénero del house, sino un género en sí mismo, nacido en la misma época y que ha evolucionado en paralelo. Ambos estilos comparten raíces comunes en la música electrónica de baile, pero la desarrolla una identidad más industrial, más mental y a menudo más orientada hacia la repetición y la tensión sonora. Luego dio origen a numerosos subgéneros como la Detroit Techno, la Minimal Techno, la Hard Techno, la Acid Techno, la Schranz o también ciertas formas de Tech House cuando se cruza con el house.
El estilo fue impulsado por artistas fundamentales como Juan Atkins, Derrick May, Kevin Saunderson, Jeff Mills, Carl Cox, Richie Hawtin o Dave Clarke. Hoy, la sigue siendo un pilar esencial de la escena electrónica mundial, tanto en los clubes underground como en los grandes festivales.







































