
El género es un subgénero de la hard dance que apareció a finales de los años 1990 y a principios de los 2000, principalmente en los Países Bajos y en Bélgica. Se desarrolló en la intersección del hard trance, del hardcore —en particular del gabber— y de algunas influencias procedentes del techno. El se reconoce por sus kicks potentes y distorsionados, sus bajos reverse bass, sus melodías épicas u oscuras y sus tempos generalmente situados entre aproximadamente 140 y 150 BPM.
El ocupa una posición intermedia entre varias familias de músicas electrónicas duras. Es más melódico y a menudo más accesible que el hardcore, pero más agresivo y más contundente que el trance o la dance clásica. No se trata de una simple variante del hardcore, sino de un género por derecho propio, que después dio origen a varios subgéneros y evoluciones como el rawstyle, el euphoric hardstyle, el dubstyle o incluso ciertas formas de hard dance moderna.
El estilo fue popularizado por artistas como Headhunterz, Brennan Heart, Wildstylez, Showtek, Noisecontrollers, Coone, Da Tweekaz o Sub Zero Project. Con su energía explosiva, sus melodías que unen y su identidad festivalera muy marcada, el se ha convertido en uno de los géneros principales de la escena hard dance internacional.











































